Diferencias entre el botón y el reloj de teleasistencia

¿Te estás planteando si contratar la pulsera durcal o el botón de teleasistencia? Te contamos las diferencias y también las semejanzas que hay entre uno y otro.

Comenzaremos analizando el botón de teleasistencia. Es un dispositivo que se lleva colgado al cuello, como si fuera un colgante. No es excesivamente grande, pero tiene el problema de que debe ir por fuera de la ropa para que sea accesible, con lo que queda a la vista. Este dispositivo tiene varias funciones. La primera es que, si la persona se encuentra indispuesta y no puede pedir ayuda, bien porque se sienta muy mal, porque esté sola o por otras razones, solo tiene que pulsar el botón y al momento se activa un protocolo. A través del mismo aparato, un operador le preguntará si todo está bien. Si la persona pide ayuda o si no responde, inmediatamente contactarán con los servicios de emergencia para que envíen ayuda allí donde está. Suelen contar con un localizador para este fin.

El reloj de teleasistencia cuenta con todos esos servicios, pero están recogidos en un reloj en lugar de en un colgante. El reloj es similar a cualquier otro reloj inteligente moderno, siendo discreto en tamaño y forma. Los primeros modelos que aparecieron en el mercado eran muy grandes, pero se han mejorado y ahora son mucho más prácticos. Además, el reloj cuenta con otras funciones que no puede realizar el colgante, como por ejemplo el monitorizar las constante, pero sobre todo el control a través de una aplicación de móvil de dónde esta la persona, algo vital para mayores que tienen problemas de desorientación.

Por tanto, las ventajas del reloj son que tiene capacidad para más funciones que el botón y que resulta mucho más discreto. 

Pero ¿y si hablamos del precio? El botón de teleasistencia, en sus versiones básicas, puede estar subvencionado y salir gratis para la persona. Algunos ayuntamientos y organismos proporcionan este dispositivo de manera gratuita a los mayores, sobre todo a quienes tienen ingresos bajos. No obstante, no cuenta con funciones que sí tiene el reloj, como por ejemplo el control a través de App. En el resto de los casos hay que pagar una suscripción mensual por el servicio que variará en función de lo que se contrata y de la empresa con la que se realiza el contrato, pero que suele ser asequible.