La radiación solar y las altas temperaturas hacen estragos en el color y los materiales de muebles, tejidos, paredes y otros elementos del hogar. Para mitigar su impacto, son útiles los sistemas de protección contra los rayos ultravioleta (UV), especialmente en regiones con una alta insolación. En particular, la venta de estores en Porriño y otros municipios pontevedreses goza de buena salud gracias al bloqueo de la luz natural que garantizan.
Los estores se diferencian de las cortinas en su diseño de una sola pieza, la ausencia de lamas de PVC u otros materiales y su recogida vertical. La tela empleada en su fabricación (lino, algodón, poliéster, etcétera) influye en la cantidad de rayos UV que accede a la vivienda, así como sus prestaciones (screen, opaca o translúcida), adaptables a las necesidades del cliente.
La protección del inmueble contra los rayos solares puede reforzarse con la instalación de toldos. Estas cubiertas de lona neutralizan el efecto lupa y disminuyen el calor de forma sensible, además de evitar la incidencia directa de la radiación. Al instalarse en terrazas y balcones, protegen no sólo el interior de la vivienda, sino también los bienes situados en el exterior.
Las ventanas y su diseño repercuten en la eficiencia energética de cualquier edificación, siendo el principal punto de acceso de los rayos UV. En unidades de un solo vidrio, una forma de maximizar su protección es el uso de láminas solares, cada vez más populares en entornos domésticos. Se trata de películas de tereftalato de polietileno (PET) que adhieren fácilmente al cristal de puertas y ventanas, absorbiendo hasta el ochenta por ciento del calor.
Idealmente, la instalación de un doble y triple acristalamiento aumenta las prestaciones de la ventana. Su capacidad para bloquear la radiación se multiplica en el caso de los vidrios solares o fotovoltaicos, que además de capturar la luz, la convierten en energía aprovechable.