¿Coche o avión? 

Siempre digo que es una de las mejores partes de viajar: la fase previa en la que organizamos todo. Sé que existen diversos tipos de viajeros, desde los que prefieren la sorpresa y dejar cosas sin preparar porque encuentran que lo mejor del viaje es justamente no saber qué te vas a encontrar, hasta los obsesionados con el control, que tienen milimétricamente fijado hasta los horarios de las visitas a cada atracción turística. Yo intento estar a mitad de los dos extremos.

No soy de los que prefiere no organizar nada, además de comprar los billetes y reservar hotel, porque tuve alguna mala experiencia: recuerdo un viaje a la aventura sin organizar que fue un desastre y no quiero volver a repetir. Pero también sé de sobra que en los viajes es imposible cumplir a rajatabla un plan previamente organizado. Por lo tanto, creo que la solución es intermedia: organizar, pero tener cintura para ‘desorganizar’ llegado el momento. 

Y en eso estamos ahora, en organizar nuestro próximo viaje a Grecia. Queremos hacer un viaje bastante extenso por Grecia continental y alguna de sus islas y hay que cuadrar bastante bien los días para poder ver todo lo que queremos. Y lo primero que debemos decidir es cómo vamos hasta Madrid para coger luego el vuelo a Atenas. 

Está la posibilidad de tomar un vuelo y luego hacer escala en Madrid o llevar el coche hasta un parking larga estancia terminal 4. Y es que existe la posibilidad de quedarnos unos días en Madrid a la vuelta del viaje, para ‘descansar’. Porque tal y como planteamos nosotros los viajes, siempre de aquí para allá, no descansamos precisamente. Por eso parece buena opción quedar luego unos días en la capital que hace tiempo que no estamos y siempre nos gusta.

Pero para ello es más adecuado venir en coche y dejarlo en un parking larga estancia terminal 4, de forma que luego podamos volver a casa en coche, que nos resulta más cómodo con las maletas y demás, pero también para circular por Madrid y visitar algunos sitios en la región.

¿Es caro aparcar en un aeropuerto?

Existe la creencia popular de que aparcar el coche cuando se va  coger un avión al aeropuerto es carísimo y que dejar el vehículo para poder embarcar nos costará mucho dinero. Pero no tiene por qué ser necesariamente así. Existen alternativas como el parking lavacolla low cost con el que dejar tu vehículo, incluso durante más de un mes, puede resultar incluso más económico que pagar una plaza de garaje en cualquier ciudad.

El número de personas que viajan en avión ha aumentado mucho en los últimos años. También el número de vuelos y por eso se ha hecho necesario que aparezcan soluciones que permitan que la gente organice sus desplazamientos de una forma cómoda. Y, sin duda, la manera más cómoda de llegar a un aeropuerto es el propio coche, con las maletas bien organizadas y al ritmo que cada uno se marque.

Esto es especialmente importante si el aeropuerto queda lejos de casa, por ejemplo en otra ciudad. ¿De verdad te apetece cargar con las maletas en un tren o un autobús y luego meterlas en un taxi? No, a nadie le apetece eso y por eso. Pero tampoco apetece pagar una gran cantidad de dinero por dejar en coche en el parking del aeropuerto. Y aquí es donde aparecen las soluciones de las que hablamos.

Se trata de parkings alternativos que no están en el mismo aeropuerto pero que ofrecen un servicio en el mismo. El personal del parking se presenta en el aeropuerto a la hora pactada y recogen el vehículo nada más llegar. En otros casos, es el viajero quién va hasta el parking y allí el personal lo lleva hasta el aeropuerto. El vehículo queda bajo la custodia de este parking y es el personal quien nuevamente se acerca al aeropuerto a la hora que llega el vuelo. 

La entrega del vehículo es al momento y en muchos casos lo dan perfectamente lavado, por lo que el cliente se siente todavía más satisfecho. Solo tiene que subir a su propio coche y marchar de nuevo a su casa de una manera muy cómoda y agradable. Y, además, por un precio muy bajo ya que este tipo de parkings son low cost, es decir, de bajo coste. Y precisamente por su buen servicio y su bajo precio se han convertido en una opción muy popular en muy poco tiempo.