En psicología, el abordaje de las terapias y metodologías varía sensiblemente en función de la edad del paciente. El cerebro y las capacidades cognitivas de un adolescente difieren de las de esa misma persona en la niñez, adultez o senectud. Por esta razón, un psicólogo o psicóloga para adultos Vigo basa su enfoque terapéutico en la introspección, el alivio de las fuentes de sufrimiento o la gestión del estrés y otras emociones difíciles.
En particular, estos profesionales de la salud mental se especializan en usuarios de entre dieciocho y sesenta y cinco años que generalmente acuden por voluntad propia. Los problemas y trastornos emocionales que padecen son bien conocidos para estos psicólogos. Comprenden desde las crisis de pareja hasta el burnout laboral, pasando por el duelo, la crisis de la mediana edad o la depresión.
Con la vejez, sobrevienen desafíos como la pérdida de autonomía, el deterioro de la salud física o el aislamiento social. La psicología también ofrece soluciones para la tercera edad. Las terapias relacionadas hacen hincapié en la estimulación de la memoria, el refuerzo de la identidad, la corrección de los problemas de orientación o la mitigación de la fatiga cognitiva.
Por otra parte, la psicología infantil apunta a un público de edad comprendida entre los cero y los once años. Dado que muchos de estos pacientes carecen de un vocabulario amplio con el que expresarse y compartir sus inquietudes y emociones, muchas terapias abogan por el juego y la participación de las figuras paternales.
La adolescencia es una etapa de cambios profundos. La OMS ha revelado que uno de cada siete jóvenes padece algún tipo de trastorno o problema mental: distimia, ansiedad, trastorno de conducta alimentaria, etcétera. En este caso, el enfoque psicológico busca prevenir estas irregularidades y acompañar al paciente en su camino a la adultez.