Calendarios promocionales, un aliado del marketing empresarial

Los calendarios publicitarios ocupan un lugar destacado dentro del merchandising empresarial. Además de ayudar en la organización de la semana y en la gestión de proyectos y fechas clave, los almanaques aportan ventajas inestimables como herramienta de promoción. De ahí que sean un obsequio que las marcas realizan habitualmente a sus clientes existentes y potenciales.

Entre los beneficios de los calendarios promocionales destaca la difusión de la imagen corporativa. Personalizados con el logotipo y otros rasgos identificativos de la marca, los almanaques actúan como publicidad encubierta, sin pretender dar a esta palabra un sentido negativo. Mientras estos calendarios cumplen con su objetivo primario, mantienen a la vista la publicidad de la empresa.

Así, los almanaques publicitarios difunden la imagen de marca en lugares donde un cartel publicitario u otros formatos no son convenientes, como la encimera de la cocina, el despacho, etcétera. Contrariamente a lo que pueda pensarse, su impacto publicitario ha demostrado ser notable, aumentando la recordabilidad del nombre de la empresa y asociando su imagen a valores como la excelencia, la utilidad o la eficacia.

Otro rasgo diferenciador de los calendarios personalizados es su durabilidad. Durante los doce meses del año, este objeto será inseparable de su propietario, y es seguro que lo consultará cada uno de los 365 días del año. A esta prolongada vida útil se le suma otro de sus atributos: la asequibilidad. Para la economía empresarial, este material publicitario no requiere un desembolso elevado. De hecho, es una de las inversiones más económicas, además de puntual, pues sólo debe realizarse una vez al año.

Dada su condición de soporte físico, los almanaques representan una oportunidad para subrayar el compromiso de la marca con el ecologismo y la sostenibilidad. Estos valores, de importancia creciente en todos los sectores, son muy estimados por los consumidores, y el uso de calendarios en papel reciclado o provenientes de bosques sostenibles ejerce una influencia positiva en la percepción de la marca.

4 uses for braided cord

-Crafts. Braided Cord is used for all kinds of crafts. At school they use it to create fun shapes on murals, for example. Also to create products such as pencil holders that children can use or to decorate portrait holders. It is about creating things that are useful and that make children interested in crafts.

This is also valuable for their self-esteem because they will see that they are able to make things for themselves that they will use every day or that will be part of the decoration of their house, which will undoubtedly make them very excited.

-Imitation jewelry. This type of cord is used in costume jewelry to make all kinds of pieces, from bracelets to chokers, both for men and women. They are combined with pendants and closures that can be made of silver or steel.

Creating these pieces is relatively easy and you just have to consider doing it. Take a look at tutorials on the internet and start with the easiest things to work your way up. In this way you will be able to wear the most original accessories and if you have skill and good taste, you will even be able to sell your creations to get some extra money.

-Renew your clothes. Braided cords are part of many of our garments. We find them in the hoods of sweatshirts and anoraks, in sports shoes or in the fit of some sweaters and jackets.

If you remove the bland laces that some of these garments come with and change them to brighter, more attractive colored laces, the garment will look much more rejuvenated. You can combine these laces with patches, especially in children’s clothing, to achieve such a big change that the garment will look like another.

-Belts. One of the star garments of this season is the cord belt. It is true that the great designers have done works that leave you speechless and that are authentic works of art. But at the end of the day, we are talking about cord worked in different ways to achieve the most original and attractive shapes.

You just have to look at the belt that we like, buy the right cord, and get down to work. Be careful, many designs have fine wire inside the cord to better hold the shape and they are joined with small stitches instead of glue.

Primera aventura 

De la euforia al pragmatismo. Ese podría ser un resumen de lo que ha sucedido con nuestro proyecto para viajar en camper. Tanto a mi novio como a mí nos gusta mucho viajar a nuestro aire y el paso para camperizar una furgoneta era algo que ya teníamos en mente desde hacía tiempo. Cuando hablábamos sobre ello se nos iluminaba el rostro soñando con la cantidad de destinos que podríamos conocer y las aventuras que podríamos vivir. 

Por aquel entonces no pensábamos mucho en el dinero. Teníamos algunos amigos que viajaban así y nos decían que era asequible siempre que tuvieras la furgoneta preparada. Así que después de mucho soñar nos pusimos manos a la obra y buscamos campervan asturias para ver de cuánto dinero estábamos hablando. Porque no solo estaba el tema de preparar el transporte, sino de los gastos relacionados, el mantenimiento y demás.

Cuando ya tuvimos un presupuesto encima de la mesa, empezamos a ver nuestro proyecto de una forma más pragmática. Íbamos a necesitar más dinero de lo que creíamos, pero tampoco era algo inasumible. Así que decidimos posponer un poco nuestro plan y ahorrar algo de dinero con nuestros respectivos trabajos. Y creo que fue nuestra mejor decisión. A pesar del ímpetu y las ganas que teníamos por empezar a viajar en camper, supimos esperar hasta el momento oportuno.

Como un año más tarde y ya que con un presupuesto mucho más saneado acudimos a un experto en campervan Asturias que había trabajado con unos amigos nuestros para que nos asesorara. No queríamos algo demasiado equipado ni de gran tamaño, pero sí queríamos que fuera lo más cómodo posible dentro de nuestras limitaciones económicas.

Y finalmente llegamos a un acuerdo y conseguimos nuestra ansiada camper por un buen precio. En vez de salir con cualquier cosa y ver qué pasa, atamos todos los cabos sueltos. Porque la mejor manera de vivir una aventura es tener todo bien atado y preocuparse sólo de conducir y disfrutar. Ahora nos esperan varios meses antes de volver a casa, con la mente puesta en volver a ahorrar para salir de nuevo de viaje. 

¿Coche o avión? 

Siempre digo que es una de las mejores partes de viajar: la fase previa en la que organizamos todo. Sé que existen diversos tipos de viajeros, desde los que prefieren la sorpresa y dejar cosas sin preparar porque encuentran que lo mejor del viaje es justamente no saber qué te vas a encontrar, hasta los obsesionados con el control, que tienen milimétricamente fijado hasta los horarios de las visitas a cada atracción turística. Yo intento estar a mitad de los dos extremos.

No soy de los que prefiere no organizar nada, además de comprar los billetes y reservar hotel, porque tuve alguna mala experiencia: recuerdo un viaje a la aventura sin organizar que fue un desastre y no quiero volver a repetir. Pero también sé de sobra que en los viajes es imposible cumplir a rajatabla un plan previamente organizado. Por lo tanto, creo que la solución es intermedia: organizar, pero tener cintura para ‘desorganizar’ llegado el momento. 

Y en eso estamos ahora, en organizar nuestro próximo viaje a Grecia. Queremos hacer un viaje bastante extenso por Grecia continental y alguna de sus islas y hay que cuadrar bastante bien los días para poder ver todo lo que queremos. Y lo primero que debemos decidir es cómo vamos hasta Madrid para coger luego el vuelo a Atenas. 

Está la posibilidad de tomar un vuelo y luego hacer escala en Madrid o llevar el coche hasta un parking larga estancia terminal 4. Y es que existe la posibilidad de quedarnos unos días en Madrid a la vuelta del viaje, para ‘descansar’. Porque tal y como planteamos nosotros los viajes, siempre de aquí para allá, no descansamos precisamente. Por eso parece buena opción quedar luego unos días en la capital que hace tiempo que no estamos y siempre nos gusta.

Pero para ello es más adecuado venir en coche y dejarlo en un parking larga estancia terminal 4, de forma que luego podamos volver a casa en coche, que nos resulta más cómodo con las maletas y demás, pero también para circular por Madrid y visitar algunos sitios en la región.

Buscando destino veraniego 

Todos los años vamos de vacaciones a un destino de playa con los peques. Generalmente solemos ir a Andalucía. Ya hemos estado en casi todas las provincias con costa. Solo nos queda Granada. Pero este año tenemos ganas de hacer algo diferente, un poco más ambicioso. Como el año pasado tuvimos que cancelar por un tema mío de salud, para este verano tenemos más ganas que nunca, así que vamos a tirar la casa por la ventana como se suele decir. 

Estamos valorando algo en Italia o Grecia. Porque, aunque España tiene algunas de las mejores playas del mundo, nos apetece ir a otro país ahora que, al parecer, ya podemos salir sin mayores problemas. Nos han gustado algunas islas de Grecia, por lo que hemos podido ver, aunque parece que el estilo de playa es un poco diferente de lo que estamos acostumbrados. 

Por ejemplo, en Creta las playas más urbanas están llenas de toldos y sombrillas. Parece que las parcelas de playa se reparten entre los hoteles a pie de playa y colocan hamacas y sombrillas para que las disfruten los clientes de cada hotel. De alguna manera se organizan como playas casi privadas dejando tan solo un pequeño espacio para circular justo en la orilla del mar. En España no suele ser así, teniendo mucho más espacio para pasear y para que los niños jueguen.

Por supuesto, depende también de cada playa. Si son muy anchas tienen más espacio, pero es curioso porque en Italia también suelen organizar así las parcelas de arena, con toldos y sombrillas, a veces incluso no asociadas a un hotel, sino a un negocio de alquiler de hamacas. Este detalle es el que nos hace dudar. 

Por eso, estoy descartando algunos destinos hasta quedarme con solo tres o cuatro opciones por país. Me aseguro viendo videos de YouTube sobre cada playa que se deja suficiente espacio entre el mar y las hamacas y las sombrillas para que los niños jueguen. Porque como lleguemos allí y no haya lugar para jugar y hacer castillo de arena tranquilamente, los niños se nos tiran a la yugular: ¿por qué no nos quedamos en Cádiz, papi?

La casa de mi hijo 

Hay muchos tópicos asociados a las madres, pero algunos, para qué nos vamos a engañar, son ciertos. Cuando llegamos a la casa de nuestro hijo recién independizado vemos problemas por todas partes y nos gustaría sacar la escoba sin ni siquiera habernos quitado los zapatos. Pero hay que ser paciente y no ser totalmente sincera, que el pobre está adaptándose a su nueva vida como puede. Pero, poco a poco, y siempre que él esté de acuerdo, se pueden ir arreglando cositas…

Lo de la limpieza lo doy por perdido. Está claro que no tiene pensado, a corto plazo, dejar la casa como debe estar, pero sí que me ha permitido que haga algunos cambios para que se sienta más cómodo. Para empezar, no tiene cortinas. Cuando entré por primera vez le dije: “bueno, aquí y aquí pondrás cortinas o tal vez algún estor…”. Y él respondió: “¡Ah!, pues no lo había pensado”. Pues tendré entonces que pensarlo por él.

Me ha dado carta blanca con este tema así que he pensado en unas cortinas noche y dia para el salón. Como no se aclara muy bien cómo las quiere y está claro que podría vivir sin cortinas unos meses mes, las cortinas noche y día me parecen una buena solución en su caso por lo que permite graduar la entrada de luz a su gusto dependiendo de la hora del día. Yo misma las tengo en el salón de la casa de la playa y siempre me ha parecido una opción divina, sobre todo en lugares en los que hay una importante entrada de luz.

Para su habitación, no tengo dudas de que hay que colocar un estor. Es una habitación que está muy cerca del edificio de enfrente y se ve todo con la persiana para arriba. Mi hijo no está muy preocupado de momento, pero quizás cuando se empieza a sentir observado la cosa cambie. Creo que un estor tradicional vendría bien en esta zona. Por lo demás, al margen de las cortinas noche y día y el estor creo que en la cocina vendrían bien unas cortinas tradicionales estampadas: a él siempre le gustaron las que tenemos en nuestra cocina, así que no notará la diferencia.

La conserva de alimentos, una ciencia hecha arte en Galicia

La conservación de alimentos reconoce en Galicia uno de sus escenarios más importantes a nivel internacional. Así lo demuestra el hecho de que los productos de famosas conserveras gallegas encabecen el ranking World’s 101 Best Canned Fish de las mejores conservas del mundo.

 

Los productos del mar y Galicia guardan una estrecha relación, y eso se siente con especial intensidad cuando hablamos de la conserva de alimentos. Que algunas de las principales fábricas de conservas de España se ubiquen aquí no es casualidad. La historia de Galicia está ligada al arte conservero que tan buena fama ha dado a la gastronomía española.

 

Las rías gallegas constituían la mayor zona salazonera de España hacia la segunda mitad del siglo XIX. La llegada de «los fomentadores» desde el municipio gerundense de Blanes supuso un punto de inflexión para la industria del salazón, pues introdujeron métodos y técnicas revolucionarias.

 

Fruto de esta asociación entre catalanes emigrantes y gallegos surgen las empresas familiares que hoy son referentes en el sector conservero: Cardona, Massó, Castañer, Rossell, etcétera, que darían lugar a la producción de conservas herméticas de la actualidad.

 

Se estima que Caamaño fue la primera fábrica de conservas de Galicia, situada en el municipio de Noia, en La Coruña, aunque limitaba su producción a perdices y pichones. Propiamente, las primeras conserveras centradas en productos del mar fueron Curbera y Goday, esta última aún existente y con gran influencia en su mercado.

 

De hecho, la mayor parte de las empresas de conservas con mayor facturación están situadas en Galicia, y las dedicadas a la conservación de pescado alcanzan en España un volumen de 2.700 millones de euros en su conjunto, de acuerdo al portal eInforma.

 

En síntesis, la conservación de alimentos no se entendería en España sin las fábricas conserveras de las costas gallegas.

Un buen equipo de sobremesa 

Siempre me he sentido orgulloso de mi frugalidad a nivel tecnológico. No me gusta tener lo último ni comprar aparatos caros. Me siento más cómodo con equipos prácticos y funcionales, desde el móvil hasta el ordenador. Entiendo que en esto de la tecnología hay mucho también psicológico y emocional, algo que sucede con cualquier otro objeto material, desde el coche hasta la ropa. A menudo se compran cosas caras y sofisticadas, no tanto por su utilidad, sino por hacernos sentir especiales, como esa persona que se queda obnubilado mirando su propio coche, como si fuera una prolongación de su ego.

Cualquiera podría decir que un coche caro ofrece más seguridad y comodidad, pero todos sabemos la principal causa por la que alguien se gasta un dineral en un coche caro. No obstante, si hablamos de tecnología de uso cotidiano, las cosas cambian un poco. Y he llegado a la conclusión de que mi frugalidad tecnológica ha cruzado la línea. Porque una cosa es gastar poco, y otra ser tonto.

Recientemente he estado en una tienda hablando con un experto en diseño de informaticos a medida para dar un cambio a mi equipo de trabajo. Y es que yo uso diariamente mi propio ordenador para trabajar durante 8 horas al día o más. Eso supone una gran cantidad de tiempo dando uso a un aparato. 

Todavía recuerdo cuando trabajaba con un portátil cuya pantalla estuvo funcionando mal durante casi un año hasta que, por fin, decidí jubilarlo. Hay límites. Creo que la forma inteligente de abordar estos gastos es adaptar los equipos al uso que se la va a dar. Por eso preferí en este caso confiar en un experto en diseño de informáticos a medida. Le comenté que tipo de trabajo tengo, y que programas uso para que él me propusiera un equipo a medida.

Aunque digan que los PCs ya no están de moda y que el futuro es de los portátiles, yo sigo confiando en el PC porque trabajo desde casa y apenas tengo que trabajar desplazado. Con lo cual no pienso gastar el doble dinero por un buen portátil cuando puedo conseguir un equipo de sobremesa potente y eficaz por menos dinero.

Vivir en Cangas y trabajar en Vigo, una realidad para muchas personas

La vida en ciudades como Vigo tiene muchas ventajas, pero también inconvenientes. Por ejemplo, vivir en la ciudad hace que estés a un paso de todo pero también te obliga a vivir en un apartamento. Y, además, pagarlo a precio de oro. Porque si algo tiene Vigo es que el precio del suelo está por las nubes. 

Precisamente, es el precio del alquiler o de la compra de un piso lo que hace que muchas familias decidan vivir en las afueras, buscando en zonas como Cangas una casa unifamiliar a un precio razonable. Alejándose de las áreas más demandadas por los turistas, es posible tener una casa con terreno a buen precio y vivir un estilo de vida totalmente diferente al de la ciudad. 

Pero el trabajo suele estar precisamente allí, en la urbe, por eso estas personas que eligen las zonas más tranquilas para vivir, deben de desplazarse cada día para trabajar. Esto puede suponer un problema si se hace en coche, ya que el tráfico y el tiempo pueden llegar a hacer que lo que era una tranquilidad se convierta en una fuente de estrés diferente. 

Cada vez es más habitual que haya personas que optan por un barco vigo cangas mar de ons para hacer su ruta diaria al trabajo. Se acercan al pueblo en su coche particular o caminando, dependiendo de la distancia y toman uno de los numerosos barcos que hacen la ruta Vigo-Cangas y viceversa a lo largo del día. Una vez en Vigo, pueden ir a su trabajo caminando o en transporte público según la distancia. Y lo harán sin problemas, sin nervios y sin tener que meterse en atascos. 

Más que un ahorro de tiempo es un ahorro en salud y también en dinero ya que con la tarjeta de transporte, el precio de los billetes es muy reducido y esta tarjeta sirve tanto para los barcos como para el transporte urbano. Por una pequeña cantidad al día se hará todo el recorrido de ida y de vuelta y además se contribuye a reducir la contaminación de la ciudad. 

En los días buenos, el viaje es además muy agradable y un momento para relajarse, disfrutar de las vistas o simplemente respirar un poco de aire fresco por la mañana antes de comenzar la jornada diaria, en lugar de respirar los humos de las carreteras.

Un restaurante asturiano en la capital 

Cuando le comentamos a algunos amigos nuestro proyecto, la mayoría dudaron de que fuera a tener éxito. Y bastantes razones tenían para ello. Abrir un restaurante de cocina asturiana en Madrid era un riesgo por dos razones. Por un lado, ya existen bastantes restaurantes de este tipo en la capital: desde luego, no vamos a ser los primeros. Y, por otro lado, está la situación sanitaria, que nunca se sabe lo que va a pasar, aunque llevemos ya dos años con esta historia.

Entonces nos sentamos para valorar qué opciones teníamos. Nuestros amigos nos reclamaban prudencia con la mejor de las intenciones. Tanto mi socio como yo teníamos trabajo en otros restaurantes y tal vez era un riesgo dejarlo para sacar adelante nuestro proyecto en una situación como lo actual. Pero decidimos que ya estábamos cansados de esperar. 

Lo que nos planteamos era hacer una cocina de autor partiendo de productos asturianos. Es decir, no queríamos ofrecer solo las recetas de siempre, porque sabíamos que ya había muchos restaurantes en Madrid que las ofrecían y muy bien preparadas. En este sentido, iba a ser muy importante rodearse de buenos colaboradores. Y ahí es donde podíamos marcar la diferencia, por ejemplo, con nuestro Proveedor de mariscos congelados. La calidad del producto debía ser una de nuestras señas de identidad. Y para ello debíamos tener contactos con los mejores proveedores de productos asturianos.

Gracias a nuestra experiencia laboral anterior, teníamos una nutrida red de proveedores acostumbrados a trabajar con restaurantes de alta cocina. Nuestro objetivo era aprovechar estos contactos para tener el mejor producto al mejor precio. Y, de esta forma, tratar de ofrecer un menú relativamente asequible, pero con platos sofisticados siempre partiendo de la tradición gastronómica asturiana. 

Así mismo, también teníamos claro que optaríamos por una carta corta, incluso muy corta comparada con otros restaurantes de cocina asturiana. Pero todos nuestros platos serían genuinamente nuestros, incluso en nuestro apartado de mariscos para el que ya teníamos un Proveedor de mariscos congelados de nuestros proyectos anteriores, también se trataría de recetas únicas que no se podrían encontrar en otro sitio. De esta forma confiábamos en lograr abrirnos un hueco.